Holcim y la Prefectura de Casablanca han puesto en marcha una planta móvil de trituración y cribado de alta capacidad, en el marco de un proyecto piloto concebido para devolver a la economía los residuos de demolición procedentes de la regeneración urbana. Reutilizar los residuos de construcción y demolición sin dañar el medio ambiente es una parte central de la urbanización sostenible, y este piloto tiene como objetivo reciclar el hormigón de demolición generado por las obras de regeneración de la región. Tras completar con éxito el piloto, los socios planean extender el modelo a todo el país; una vez que las plantas operen a plena capacidad, el objetivo es triturar y devolver a la producción más de 1.000.000 de toneladas de material de hormigón reciclado cada año en distintas regiones.
El sistema construido para el proyecto consta de dos unidades móviles principales, configuradas para lograr flexibilidad logística y una gran movilidad. Con una capacidad de procesamiento nominal de 150 toneladas por hora, la planta realiza la alimentación primaria, el cribado y la trituración como una línea integrada. Para mejorar la calidad y la pureza del árido producido durante el reciclaje se utilizan dos tecnologías de separación. Los separadores magnéticos overband recuperan el acero de refuerzo y los fragmentos metálicos del hormigón mediante un sistema electromagnético de 13,5 kW, mientras que un separador de aire (wind shifter) elimina el plástico, la madera y otros contaminantes ligeros del flujo de material con una corriente de aire impulsada por un motor de 11 kW.
La planta está fabricada con componentes preparados para condiciones exigentes de residuos de construcción y trituración de hormigón, conformes a las normas europeas. En todo el sistema se emplea aparamenta de alta calidad de las marcas Schneider, Siemens, ABB o Eaton.
Esta planta móvil, una inversión conjunta de Holcim y la Prefectura de Casablanca, reduce el impacto ambiental de los proyectos de regeneración urbana a la vez que contribuye a conservar los recursos naturales. Triturar los residuos de hormigón in situ y reutilizarlos como árido de calidad reduce los costes logísticos y demuestra la viabilidad del modelo de economía circular en el sector de la construcción.